Mirada internacional

Chile, la realidad en movimiento
Foto ilustrativa

Por Pedro Brieger*

Cuántas veces hemos dicho que los políticos, economistas y comunicadores neoliberales aseguraban que el populismo -dicho peyorativamente- y el progresismo estaban terminados en la región. Muchas. Y no solamente era una expresión de deseos, sino que era una lectura errónea de lo que estaba aconteciendo. Las derechas en América Latina no tienen la capacidad de ofrecer una alternativa superadora que encante. Lo que ofrecen es, básicamente, la esperanza liberadora personal, esto es, hacer plata. Como si el único objetivo de la vida de una persona fuera hacer dinero y enriquecerse. Ahora bien, ese modelo que exhibían hasta hace poco llamado Chile está atravesando una profunda crisis social donde aún no se vislumbra la salida.

Las movilizaciones masivas en Chile no cesan. Y se hace evidente que hay una pulseada entre dos sectores. El primero, que representa la clase política institucionalizada -tanto de derecha como de izquierda- y que es parte del mecanismo institucional heredado de la dictadura. Dentro de éste hallamos una división: 1) aquellos que representan los partidos tradicionales de derecha, centro derecha o centro izquierda, que sostuvieron la Constitución de Pinochet de 1980 y aquel engranaje político, social y económico; 2) los partidos políticos de izquierda que tienen representación parlamentaria, como ser el histórico Partido Comunista y el Partido Socialista, que quieren despegarse de esta institucionalidad heredada de la que ellos son parte. Finalmente, del otro lado está la gente que salió a las calles y que quiere que se vayan todos, una expresión que los argentinos y las argentinas conocemos bien. Todos representan parte de la institucionalidad apolítica heredada de la dictadura.

Por supuesto, desde la institucionalidad política, lo que siempre se dice frente a situaciones así es que no hay una cabeza dirigente, que eso llevaría al caos, que no se puede estar en asamblea permanente. Quieren encauzar una salida que les permita seguir gobernando. Es decir, cambiar todo para que nada cambie.

*Director de NODAL, Noticias de América Latina y el Caribe.
@PedroBriegerOk
@InfoNodal

Diciembre 2019 | Edición #81