Hecho en Argentina

Sinceramente industrial
Foto ilustrativa

Por Carolina Muzi*

Si el derecho a la educación circula envasado en cuadernos, podría decirse que en ese formato histórico anida soberanía. Cuadernos y libretas son la interfase física que plasma el diálogo del conocimiento y sus procesos entre maestres y alumnes. Además de objeto de papel, posible de examinar en tanto pieza de la cultura material y desde el diseño en diversas de sus ramas, también es factible hacerlo desde la historia de la industria.

Angel Estrada inició su actividad en 1869 como primera editorial nacional, cuando era presidente Sarmiento. En 1884, bajo la presidencia de Roca, el genocida de pueblos nativos, Estrada fundó la primera fábrica de papel del país: La Argentina. Recién en 1895 lanzaría la marca de cuadernos El nene. En 1917, durante la avanzada democratizadora de Irigoyen nacen los Rivadavia con la firma de Bernardino sobre tapa gris que, con las décadas, viraron al característico cobalto del papel araña vinilizado en el modelo 194H Ra 0607 de 48 a 200 páginas. Los primeros tenían un logo estrella con la frase en latín Labor Omnia Vincit (el trabajo conquista a todos).

“La idea de la tapa azul como un cuaderno estuvo desde el inicio y fue de Cristina. Hubo dudas, justamente, por la semejanza con un cuaderno Rivadavia, pero ella la sostuvo. Eso fue hace más de un año, cuando aún ni noticias de los Gloria en los medios”, aclara desde Sudamericana la editora Ana Laura Pérez, quien trabajó con la ex presidenta todo el proceso de Sinceramente, su libro, que generó un éxito de cifras nunca visto por la industria editorial. La palabra y la firma, asegura la editora, son de puño y letra de Cristina e hizo varios ensayos.

En tapa, la tipografía con el nombre y apellidos de la autora es Avenir Black. En la contratapa se usó la Garamond Premiere Pro Médium. Y la tipografía del texto, indica el diseñador Agustín Ceretti, es la Bembo. Sobre el color comenta que, “la imprenta donde se hizo la tapa no contaba máquina pantonera, asi que la composición fue CMYK (C:100 M:85 Y:00 K:00) para un equivalente al Pantone Reflex Blue C”.

Cuando estalló el… ¿Centenogate?, el nombre de la marca Gloria se repitió tanto –como nunca se había hecho, y mucho menos para objetar el consumo de productos Ledesma, cuyo dueño, Pedro Blaquier, es cómplice civil de crímenes de lesa humanidad en esa empresa en Jujuy–, que la firma Estrada se vio obligada a hacer una campaña frente a la connotación negativa que cobró el rubro: “Tomamos la responsabilidad de reivindicar a los cuadernos como producto industrial, como objeto histórico de la cultura y la educación”, salió a decir María Di Nápoli, jefa de Producto. Pero eso fue en agosto de 2018.

La portada de Sinceramente ya estaba planificada hacía muchos meses. Y no fue magia, sino trabajo, como lo haría… una buena maestra.

Más información: historiaindustria@undav.edu.ar

* Prof. de Historia del Diseño y la Industria (Dpto. DADyU) y de Teoría y Prácticas Narrativas II (Dpto. Cs. Sociales).

Junio 2019 | Edición #75