Editorial
La “Ley Micaela” llega a las universidades

Por Ing. Jorge Calzoni | Rector de la Universidad Nacional de Avellaneda

Durante el mes de abril se desarrolló en la Universidad Nacional de Córdoba un nuevo plenario ordinario del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN). Allí, además de la elección de nuevas autoridades para su Comité Ejecutivo, se aprobó la adhesión a la “Ley Micaela”, a partir del trabajo del tema en la Red de Géneros y Diversidades (RUGE), con la participación del padre de Micaela, el Ing. Néstor García, y familiares.

Esta resolución del CIN se suma a la Constitución de la Nación Argentina, a la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, a la Convención Americana sobre los Derechos Humanos, a la Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la Violencia contra la Mujer, a la Ley de Identidad de Género N° 26743 y, finalmente, a la Ley de Capacitación Obligatoria en Género para todas las personas que integran los tres poderes del Estado “Ley Micaela” N° 27499, a la que en esta ocasión adherimos y deberemos poner en marcha, primero, aprobándola en nuestro Consejo Superior y, luego, aplicándola efectivamente. Esto incluye a todos los claustros: docente, nodocente y estudiantil, como así también a las autoridades de todas las universidades. Seguramente, los/as graduados/as también estarán interesados en participar.

Si bien se avanzó en estos últimos años, todavía falta mucho para resolver estructuralmente, fruto de una desigualdad crónica. La UNDAV cuenta con un protocolo de actuación ante situaciones de violencia de género, pero muchas universidades aún no lo tienen, y, por lo tanto, queda un enorme trabajo por hacer, que no se reduce simplemente a la normativa, sino fundamentalmente a realizar acciones concretas.

Paralelamente al Plenario del CIN, se realizó una doble jornada con el lanzamiento de la Oficina de Seguimiento del Plan de Acción de la CRES 2018 (Congreso Regional de Educación Superior 2018), realizado en la ciudad de Córdoba. Constituida dicha oficina -impulsada por la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y por el CIN- se trabajaron distintas líneas de acción para coordinar y apoyarse en un Consejo Asesor conformado por los distintos actores universitarios (consejos de rectores, redes, gremios, representaciones de diversos claustros), y uno de los primeros temas debatidos fue, precisamente, el de géneros, diversidad sexual y discapacidad. Recuerden que la UNDAV coordina la Red de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUAL), creada el año pasado en el encuentro realizado en Avellaneda por la UDUAL Cono Sur y Brasil. Cabe señalar que los números a nivel regional son aún más preocupantes que los nacionales.

Sin duda, en los próximos años no deberán existir instituciones sin protocolos que aborden la temática, sin formación en cuadros directivos ni en las distintas plantas orgánicas de dichas instituciones. Me parece una buena manera de iniciar la mencionada Oficina, pensar conjuntamente acciones y articulaciones en un tema que urge para, finalmente, poder constituir sociedades más igualitarias, más plurales y más democráticas. Porque, en definitiva, se trata de la educación de todos y todas y para todos y todas.

Mayo 2019 | Edición #74