Hacia la CRES 2018 | Segunda entrega

El desarrollo de la educación superior como respuesta a los retos del presente

El significativo incremento de la población estudiantil en América Latina y el Caribe y la mejora del sistema educativo, hacen de la educación universitaria un factor clave para el cambio y el progreso de una sociedad basada en el conocimiento.

Por Dra. Patricia Domench | Secretaria General - UNDAV

En vísperas del centenario de la Reforma Universitaria se presenta un momento propicio para reflexionar y articular algunos aspectos referidos a los sistemas de educación superior en los países de América Latina y el Caribe. Aun cuando se trata de una realidad cuyo signo distintivo es el de una gran heterogeneidad, la apuesta y el desafío residen en lograr una mayor integración y potenciar esfuerzo y trabajo conjunto.

En los últimos tiempos hubo un desarrollo que es posible apreciarlo en la mejora de los sistemas y en el incremento de la población estudiantil. En efecto, América Latina y el Caribe son expresión de un aumento en la cobertura de la educación de tercer nivel, en la que la tasa de matrícula pasó del 21% a inicios de 2000 al 43% a finales de 2013. Esto representa un incremento de más de 20 millones de estudiantes que actualmente asisten a alguna de las 10.000 instituciones de educación superior que operan en toda la región. Esta información se desprende del informe “Momento decisivo. La educación superior en América Latina y el Caribe”, publicado en mayo de este año por el Banco Mundial. En éste se sostiene que quienes definen las políticas en la región aprovecharon el período de crecimiento económico de los años precedentes para mejorar la accesibilidad al sistema universitario.

En promedio, el 78% del aumento de las matrículas se atribuye al incremento de estudiantes secundarios que finalizan sus estudios. El documento señala, además, que en Argentina, Chile, Colombia, Ecuador y Perú se tomaron medidas agresivas para expandir el acceso a la enseñanza. En Ecuador, por ejemplo, el Estado se planteó asegurar que todos los niños completen la primaria. En la Argentina, como sabemos, la sanción de la Ley Nacional de Educación (2006) se propone unificar el sistema educativo en todo el país, y busca garantizar el derecho personal y esencial a recibir 13 años de instrucción obligatoria, desde la sala de 5 años hasta el secundario. Es una herramienta fundamental de esta orientación. El sustancial incremento en la cantidad de universidades públicas, es otra.

El informe agrega que la población más pobre duplicó su matrícula. El 70% de los universitarios de la región son la primera generación de sus familias que acceden a la educación superior. También, según este informe, el manifiesto incremento de la población estudiantil se debe a un trabajo conjunto entre las universidades y el Estado. Los préstamos educativos y las becas otorgadas contribuyeron en el alza de la tasa de matrícula universitaria.

Por otro lado, las autoridades aseguran que se ha conseguido el mejoramiento de la calidad: el porcentaje de profesores con maestría o doctorado creció 20 puntos y el porcentaje de profesores a tiempo completo se duplicó. El estudio recomienda diseñar políticas que no solo evalúen la calidad de los contenidos, sino que apoyen a los estudiantes que no están académicamente listos para la universidad. La UNDAV realiza esfuerzos ejemplares al respecto desde su misma creación, desarrollando dinámicas de inclusión e innovación que se encuentran entre sus marcas distintivas.

El Espacio Latinoamericano y Caribeño de Educación Superior (ENLACES), que surgió a partir de la necesidad de constituir un grupo representativo de instituciones universitarias que cumplan con el requisito fundamental de ser equivalentes, es expresión de una sinergia fundamental para el desarrollo conjunto. El proceso fundacional del ENLACES se caracteriza por la adhesión a los principios y orientaciones de la Conferencia Mundial de Educación Superior de 1998, la Conferencia Regional de Educación Superior de América Latina y el Caribe (CRES) de 2008, la reivindicación de un concepto de educación como derecho y bien público social y una idea de universidad comprometida con la búsqueda de soluciones a los emergentes problemas de la sociedad. Son estos temas, centrales en nuestras agendas. Y nos posicionan frente a los interrogantes que ha planteado la UNESCO (Conferencia Mundial de Educación Superior, París 2009): ¿Hasta qué punto la educación superior es hoy día la conductora del desarrollo sostenible en los contextos nacional e internacional? ¿Responde la educación superior a las expectativas puestas en ella para inducir cambio y progreso en la sociedad y para actuar como uno de los factores claves para la construcción de sociedades basadas en el conocimiento? Esas reflexiones nos ocupan. Y habremos de asumirlas con la seriedad y el compromiso de siempre.

Fotografías: Lucho García.

Octubre 2017 | Edición #59