Editorial
América Latina y el mundo del siglo XXI

Por Ing. Jorge Calzoni | Rector de la Universidad Nacional de Avellaneda

Entre los días 25 y 28 de julio de 2017 participamos junto al rector de la Universidad Nacional de Quilmes, Dr. Alejandro Villar, y al secretario general de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUAL), Dr. Roberto Escalante, del XVIII Congreso de la Federación Internacional de Estudios sobre América Latina y el Caribe (FIEALC). El presidente Honorífico del Comité Organizador fue el Embajador de la República Argentina en Serbia, Ricardo Fernández, y fue allí, en la Universidad John Naisbitt de Belgrado, donde se realizaron las jornadas.

La conferencia inaugural estuvo a cargo del vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Álvaro García Linera, quien presentó un completo informe, actual e histórico, sobre el desarrollo político, social y económico de nuestra región en el contexto de la globalización.

Como escribiera en una pasada nota editorial, García Linera plantea el ocaso de la globalización tal como fuera configurada a finales de los años setenta del siglo anterior y profundizada más tarde con la corriente neoliberal que sucumbió ante propuestas progresistas a principios del siglo XXI. En su análisis preconfigura un nuevo escenario, con un rebote de aquel “viejo neoliberalismo”, pero con otras características.

Interesantes reflexiones para repensar geopolíticamente hacia dónde va el mundo de hoy. En nuestro caso participamos de un panel y una mesa redonda sobre “Los retos de la educación Superior en América Latina y el Caribe en el Siglo XXI”, para lo cual la conferencia de apertura fue un disparador enriquecedor. No hay manera de pensar la educación superior aislada de lo ideológico (comprendido como el conjunto de ideas que perfilan un colectivo), ni de lo político (entendido en cuánto al diseño de políticas públicas), ni de la gestión (concebida como la implementación de dichas políticas públicas y basada en una matriz de ideas preconfiguradas).

Así como ideología – política – gestión establecen claramente parámetros, dirección y valores en cuanto a las distintas propuestas, lo mismo ocurre en las universidades. Un gobierno neoliberal, en general, plantea la educación superior como un servicio; en cambio, uno progresista lo plantea como un derecho. Y no es una cuestión semántica sino ideológica puesto que un servicio es un bien transable y lo obtienen quienes puedan pagarlo; en cambio, un derecho es universal y, por lo tanto, al alcance de todos quienes se esfuercen para lograrlo, independientemente de su condición social o económica.

Un gobierno neoliberal establece políticas basadas en ajustes permanentes para cerrar números que nunca cierran, y orientadas elementalmente en controlar lo que llaman “gasto público”. Por el contrario, un gobierno progresista plantea políticas de inclusión educativa y la búsqueda de calidad, no para cerrar “números” sino para universalizar el acceso educativo a toda la sociedad.

La gestión, si bien puede independizarse en términos técnicos de la política e ideología, en general es una consecuencia de las mismas. América Latina y el Caribe deambulan por ciclos de políticas neoliberales y progresistas; y parece poco probable establecer “pisos” de políticas públicas en dónde no sufrir avatares y pendulaciones que impiden un desarrollo armónico y continuo de dicha política educativa.

Sobre estas cuestiones reflexionamos, en términos de región, desigualdad, relación de lo público y lo privado; no hay candidato en el mundo que no hable bien de la educación. En todo caso, el problema habría que buscarlo en la ideología para entender la política y comprender la gestión.