La Universidad colabora en el fortalecimiento del tejido productivo local

El flamante Centro Universitario PyME de la Universidad Nacional de Avellaneda brinda asistencia técnica y capacitaciones gratuitas a las micros, pequeñas y medianas empresas.

Foto ilustrativa

Por Lic. Santiago Fraschina | Coordinador del Centro Universitario PyME UNDAV (CEPYME)

El Centro Universitario PyME (CEPYME) de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV) es una institución que tiene por objetivo propiciar e impulsar el desarrollo del entramado productivo PYME local.

En este sentido, la relevancia del Centro radica en ser un instrumento fundamental para el fortalecimiento del tejido productivo local mediante el acompañamiento a las micros, pequeñas y medianas empresas. Es decir, la institución no sólo brinda asistencia técnica y financiera, sino también capacitación gratuita en áreas de comercio exterior en inteligencia comercial e identificación de mercados.

Asimismo, el alcance del Centro no queda supeditado al entramado productivo, puesto que la construcción se lleva adelante con la participación de todos los actores económicos y sociales pertenecientes al territorio de la zona sur del Gran Buenos Aires. Para ello, el organismo se erige como un vínculo entre las políticas públicas destinadas al sector y aquellos establecimientos productivos que a causa de múltiples factores no acceden a los beneficios de un programa de promoción PyME.

Por lo expuesto, se desprende que el Centro constituye una herramienta vital para promover la articulación y coordinación a fin de favorecer el proceso industrializador que redunde en el desarrollo local. Sin olvidar la importancia del diálogo para alcanzar una visión común del territorio, ya que se conjugan diversas entidades productivas de diferentes tamaños y realidades.

En este marco, las políticas económicas nacionales y provinciales emergen por su relevancia para el incremento del stock de capital físico y humano. En el primer caso, la expansión de la infraestructura logística, energética y en telecomunicaciones no sólo propician la integración de todas las actividades que se desarrollan en el territorio, sino que también propician el desarrollo de ventajas competitivas dinámicas y una mayor productividad.

Por último, el aumento de las capacidades de los recursos humanos potencia el desarrollo fomentando el cambio tecnológico que derive en nuevos procesos productivos que eleven la productividad laboral.



Julio 2022 | Edición #105