Diálogo de saberes con los pueblos indígenas

El año nuevo indígena, que se celebra en junio, es una ocasión propicia para la reflexión en el marco de la actual crisis civilizatoria.

Foto ilustrativa

Por Prof. Rodrigo Ávila Huidobro

En la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), la articulación con los pueblos indígenas se inscribe en la perspectiva de diálogo de saberes que ha caracterizado desde sus inicios a nuestra institución, en donde la universidad propicia la construcción de nuevos sentidos, con especial valoración de las voces de los sujetos colectivos, de sus distintas experiencias y de la posibilidad de construir una praxis común.

Vale la pena destacar en este mes de junio la fecha que va del 21 al 24, en que comienza el invierno, que tiene una significación especial en la cosmovisión de muchos de los pueblos indígenas que habitan lo que hoy es Argentina. En palabras de Solita Pereyra, Tinkina del Pueblo TonokotéLlutky e integrante de OPINOA, este acontecimiento, que se suele denominar como año nuevo indígena, “...no tiene una fecha determinada sino que más bien es el comienzo de un tiempo distinto (…) nosotros sabemos de saludar al sol en ese momento y desearnos un buen año, que comienza en ese momento en que la savia baja para descansar, en que la Pachamama también descansa, de tantas cosas que nos brinda durante todo el tiempo que duran los cuatro tiempos, los cuatro momentos de ese año”.

El “año nuevo” no es una celebración en sí misma, sino que está inscripto en una forma de entender y estar en el mundo, siendo parte de un tiempo o momento que prosigue hasta el mes de agosto, en que se comienza a ofrendar alimentos a la tierra para que vaya despertando de su letargo y comience un nuevo ciclo.

Es un espacio que la comunidad se da también para reflexionar y pensar su futuro compartido: “estamos ahí sentados, en el medio de la noche, mirando al este, bien abrigados, con el abuelo fuego, meditando, conversando, sobre los años anteriores, sobre los sucesos, sobre lo que se ha desarrollado, sobre lo que se ha conseguido, sobre lo que se ha olvidado y dejado de hacer...”.

En una época marcada por una profunda crisis civilizatoria, los pueblos indígenas, en alianza con las universidades nacionales, pueden hacer un gran aporte en la construcción de los espacios -y los tiempos- que posibiliten pensarnos y construirnos como comunidad, como colectivo en movimiento.

* Coordinador Programa Desarrollo de la Cultura Nacional y Latinoamericana - Secretaría de Extensión Universitaria.



Junio 2021 | Edición #94