Mirada internacional

Marzo caliente en Paraguay
Foto ilustrativa

Por Pedro Brieger*

El pasado 5 de marzo miles de personas se movilizaron en Paraguay para pedir la renuncia del presidente Mario Abdo y de su vicepresidente Hugo Velázquez. La pandemia fue el detonante de una situación más general de pobreza y corrupción que afecta al país gobernado por el mismo partido hace décadas. Décadas.

Otra vez salieron masivamente en el mes de marzo, como en 1999, cuando una multitud ocupó las calles para protestar por el asesinato a plena luz del día del vicepresidente Luis María Argaña a instancias de alguien de su propio partido, y que provocó la renuncia del presidente Raúl Cubas Grau, del mismo partido. En su reemplazo asumió el presidente del senado para completar el mandato presidencial hasta 2003. Todos de la Alianza Nacional Republicana (ANR), más conocida como Partido Colorado. Con mayúsculas.

Paraguay es un país azotado por paradojas. Su desarrollo industrial autónomo en el siglo XIX permitía avizorar un futuro luminoso; pero no contaban con que sus vecinos -Argentina, Brasil y Uruguay- a instancias de la gran potencia que era Inglaterra, se juntarían para evitarlo en lo que se conoce como la “Guerra de la Triple Alianza” (…).

También es cierto que Paraguay padeció unos 20 golpes de Estado en el siglo XX y que fue gobernado por el dictador Alfredo Stroessner entre 1954 y 1989 -una de las dictaduras más largas del continente-, derrocado por su consuegro Andrés Rodríguez, miembro de su mismo partido. De allí en más, hasta hoy, todos los gobernantes electos fueron del Partido Colorado. Salvo Fernando Lugo, depuesto por un golpe de Estado parlamentario en un juicio “express” en junio de 2012. Vaya paradoja. El único que no era colorado.

Otra de las paradojas gira alrededor de la soja. Paraguay está entre los cinco mayores exportadores del mundo. Sin embargo las tierras y la riqueza que de ella se extrae se concentra en pocas manos (…).

#EstoyParaElMarzo2021 es la consigna movilizadora rememorando al Marzo Paraguayo de 1999 (…). La gran paradoja es que después de décadas de gobiernos del Partido Colorado, una renuncia de Abdo es muy posible que traiga otro gobernante del mismo partido. Como en 1999 ¿Cambiará la historia esta vez?

* Nota publicada en Nodal.



Abril 2021 | Edición #92